lunes, 19 de mayo de 2008

LAS BABAS DEL DIABLO



De repente me pregunto por qué tengo que contar esto, pero si uno empezara a preguntarse por qué hace todo lo que hace, si uno se preguntara solamente por qué acepta una invitación a cenar (ahora pasa una paloma, y me parece que un gorrión) o por qué cuando alguien nos ha contado un buen cuento, en seguida empieza como una cosquilla en el estómago y no se está tranquilo hasta entrar en la oficina de al lado y contar a su vez el cuento; recién entonces uno está bien, está contento y puede volverse a su trabajo. Que yo sepa nadie ha explicado esto, de manera que lo mejor es dejarse de pudores y contar, porque al fin y al cabo nadie se averguenza de respirar o de ponerse los zapatos; son cosas, que se hacen, y cuando pasa algo raro, cuando dentro del zapato encontramos una araña o al respirar se siente como un vidrio roto, entonces hay que contar lo que pasa, contarlo a los muchachos de la oficina o al médico. Ay, doctor, cada vez que respiro... Siempre contarlo, siempre quitarse esa cosquilla molesta del estómago
(...)
Pero si empiezo a hacer preguntas no contaré nada; mejor contar, quizá contar sea como una respuesta, por lo menos para alguno que lo lea

JULIO CORTÁZAR

5 comentarios:

Jesús dijo...

Genio Cortázar, me ha hecho pensar durante un momento...

Caperucito Lorca dijo...

Oda a contar nuestras emociones. Grande Cortázar.

Besos.

gomezlosada@gmail.com dijo...

hola, cú cu

MO RANSAR dijo...

deseosa de tus emociones, cuentos , cotilleos, pimpampunes,
penas , alegrias y mierdas, ...
tus ratas, tus vertederos, todos y mas son tesoros para mi, ya lo sabes...

nenaa te echo de menos!!...con tanto puto examen y tanta entrega, qe ganas de acabar este maldito curso y pegarnos esa semana in "the palmar bich"!!!!
mammaa, si es asi ahora, no se que hare sin ti me voy a barselonaaa!!

Fotógrafo del cielo dijo...

jaja
pués yo por el contrario flipé con el señor Vegas, y Richard Hawley..
:p

Ag
que rabia lo de la rusa roja
:(