martes, 2 de diciembre de 2008










"Yo fumaba quieto ante el escritorio y me miraba en el espejo, igual que un actor tan poseído por el personaje a quien rinde su vida que cuando una noche, en el teatro vacío .despues de la última función,se arranca las falsas cejas y la peluca y va limpiándose el maquillaje con rutinaria pericia, descubre que el algodón empapado en alcohol está borrando los rasgos de su rostro verdadero y único tras el que sólo queda una superficie ovalada y lívida, lisa y vacía como las
lunas de dos espejos enfrentados."

8 comentarios:

Jacques Percipied dijo...

Te espero en azul y negro

El Andariego dijo...

Mmmmm, siempre saboreo tus post y me dejan tan buen sabor de boca. Preciosa imagen.

Sphynx Red dijo...

tendrás que reafirmar lo que pienses a base de esgrimir rotuladores de tinta indeleble

elopositor dijo...

Inmaaaarrrr

Tin dijo...

Uh, ¿deja vu? :O

Qué perla

Jesús dijo...

Maravilloso. Hay actores que sufren de verdad desprenderse de ese gran personaje.

MO RANSAR dijo...

tia, en serio ya, djate de escusas y por favor, vomita un poco yaa!!!


jooo, esqe esto sin ti no es lo mismo
u_u

miguel gómez losada dijo...

la imagen de los pájaros es maravillosa, pura inocencia