lunes, 17 de agosto de 2009

" No es que pueda vivir, es que quiero. Es que yo quiero. La vieja carne al fin, por vieja que sea. Porque si la memoria existiera fuera de la carne no sería memoria porque no sabría de qué se acuerda y así cuando ella dejó de ser, la mitad de la memoria dejó de ser y si yo dejara de ser todo el recuerdo dejaría de ser. Sí, pensó. Entre la pena y la nada elijo la pena. "





William Faulkner,"Las palmeras salvajes "(fragmento)







ojos de Faulkner

4 comentarios:

Jacques Percipied dijo...

Entre la pena y el vacío elijo la pena, llena de ausencia, pálidos reflejos, amor herido y no correspondido de espectro informe. Echo de menos lo que siempre fué más que menos, casi nada, hebras de noche deshilachada.
Busca luces nuevas y tráenoslas de vuelta.

MO RANSAR dijo...

sería bonito que me trajeras un pellizquito de ciudad, aparte del que me has dejao...
con algun papel de la calle dedicado o un bote con aire de Firenze (muy duchamp, ai nou)yo sería felis.

Mil besos novia infiel de mi alma, y no te pierdas por ahi, que te nesesitamos de vuelta sana y salva jajajja

ti ammmooo! mmmmmmua!

mariona dijo...

au-sen-cias...

porque siempre hay mas en verano?

un beso.

Eurídice dijo...

La Pena ríe cuando duele. Yo elijo la pena y la disfruto al máximo, aunque luego tenga que pedir perdón.
Los ojos de Faulkner dejaron de respirar la crudeza de la inocencia. Busco una mirada y una risa como la de Otilia.