Me extiendo en la tarde ,como un gemido azul.
Me tiendo la mano a través del espejo.Y suena a trizas de cristal ,a ruido sordo de carton roto.
Me arrastro a la tiniebla.Yo no soy yo.
Llámame.
Llámame por mi nombre.Por mi nombre no,sinónimo de la mentira,amigo de la sonrisa de cera.Ese nombre que me persigue como una cadena al cuello del perro.
Debajo de él,estoy yo,a oscuras,girando.Me busco y sólo encuentro nieve,como la que queda sobre el asfalto,nieve de nariz rota por miles de pies.Nieve que no se derrite nunca.
Es muy difícil encontrar el nombre verdadero de las cosas y de las personas.
Tú sabes el mío.
Llámame .Por mi nombre no,el que blanden los demás,guinda seca en sus bocas.
Llámame con las yemas de tus dedos,con las cimas de tus montañas,con tu noche y con tus verbos de metal triste.
Inúndame de rojo.
Lléname de saliva las heridas.
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jueves, 25 de diciembre de 2008
lunes, 22 de septiembre de 2008
domingo, 27 de abril de 2008
sábado, 19 de abril de 2008
Como quien no quiere la cosa. Ninguna cosa. Boca cosida. Párpados cosidos. Me olvidé. Adentro el viento. Todo cerrado y el viento adentro.
Hay, en la espera,un rumor a lila rompiéndose.Y hay, cuando viene el día,una partición de sol en pequeños soles negros.Y cuando es de noche, siempre,una tribu de palabras mutiladas busca asilo en mi garganta para que no canten ellos,los funestos, los dueños del silencio.
Alejandra Pizarnik.
(Foto por http://rosadonihilismo.blogspot.com/)
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